Un marcapasos es un pequeño dispositivo médico que ayuda al corazón a mantener un ritmo adecuado cuando éste no puede hacerlo por sí solo. Funciona enviando impulsos eléctricos suaves para que el corazón lata de forma regular y con la fuerza necesaria para bombear la sangre al resto del cuerpo.

Se coloca para tratar diversas afecciones, incluyendo:

  • Ritmo cardíaco lento (bradicardia): Es la razón más común. El marcapasos ayuda a que el corazón no se detenga o no lata tan despacio.
  • Ritmo cardíaco irregular o rápido (arritmias): Puede usarse para controlar arritmias, tanto rápidas como irregulares.
  • Insuficiencia cardíaca: Ayuda a sincronizar las cámaras del corazón para que puedan bombear sangre de manera más eficiente.
  • Músculo cardíaco agrandado o engrosado: En casos donde esto dificulta el bombeo de sangre.

Esto puede causar síntomas como mareos, desmayos, cansancio extremo, dificultad para respirar o sensación de que el corazón late demasiado lento o se “pausa”.

El marcapasos actúa como un “asistente del corazón”: detecta cuando el ritmo baja demasiado y envía una señal para que el corazón vuelva a latir correctamente. En muchos casos, este dispositivo permite prevenir desmayos, complicaciones graves e incluso salvar la vida de la persona.

La mayoría de los marcapasos tienen 2 partes:

  • El generador contiene la pila y la información para controlar el latido cardíaco.
  • Las derivaciones las cuales son alambres que conectan el corazón al generador y llevan los mensajes eléctricos a dicho órgano.

Se implanta un marcapasos bajo la piel. Este procedimiento lleva alrededor de 1 hora en la mayoría de los casos. El generador también puede colocarse en el abdomen, pero esto es menos común.