¿Qué es un puente muscular en el corazón?

¿Qué es un puente muscular en el corazón?

El problema “oculto” que puede causar síntomas severos.

Un puente muscular es cuando una arteria coronaria, en lugar de ir por encima del músculo del corazón, queda atrapada dentro del músculo cardiaco.
Con cada latido, ese músculo aprieta la arteria, impidiendo que la sangre fluya correctamente.

👉 A esto se le llama compresión sistólica
y puede generar dolor en el pecho, falta de aire, mareos e incluso eventos graves.

No todos los puentes musculares dan síntomas…
Pero cuando sí lo hacen, el impacto en la calidad de vida puede ser muy grande.

📌 ¿Qué síntomas puede causar un puente muscular?

  • Dolor en el pecho, especialmente con esfuerzo
  • Falta de aire
  • Cansancio extremo
  • Palpitaciones
  • Mareos o desmayos
  • Angina de pecho (dolor por falta de oxígeno en el corazón)

Los síntomas pueden confundirse con ansiedad o estrés
(y eso retrasa el diagnóstico correcto).

 

📋 ¿Por qué ocurre?

Los puentes musculares suelen ser congénitos, es decir, se nace con ellos.
No es algo que una persona cause o se pueda prevenir.

📌 Lo que cambia es cómo y cuándo empieza a dar síntomas.

 

🧪 ¿Cómo se diagnostica?

Los estudios que mejor los detectan:

  • Angiotomografía coronaria
  • Cateterismo cardiaco
  • Prueba de esfuerzo (ayuda a ver si falta oxígeno con esfuerzo)
  • Ecocardiograma (a veces apoya)

No siempre se ven en un electrocardiograma simple.

👉 Por eso muchas personas pasan años sin saber que el puente muscular existe.

 

❤️ Mi experiencia personal

En mi caso, el puente muscular está en la arteria descendente anterior con una obstrucción del 60%.

*(La arteria descendente anterior es una de las arterias coronarias más importantes del corazón. Su nombre refleja su trayectoria: desciende por la superficie frontal del corazón, irrigando la mayor parte del ventrículo izquierdo, la cámara principal de bombeo del corazón. Su función es vital, ya que proporciona oxígeno y nutrientes a esta región crucial del corazón).
Eso significa que, con cada latido, la arteria se aprieta demasiado y la sangre no pasa bien.

Aunque tengo un marcapasos, mi vida sigue siendo muy limitada, porque El marcapasos solo me ayuda al ritmo (a que mi corazón no se detenga), pero el puente muscular sigue igual,  obstruyendo el flujo.

Por eso puedo sentirme fatigada, con dolor o con presión baja cuando hago esfuerzos. En otro capítulo te contaré más a detalle sobre ello.

 

🩹 ¿Cuál es el tratamiento?

Depende de la severidad:

Tratamiento Indicaciones
Medicamentos Cuando hay síntomas leves
Evitar esfuerzos Para reducir la compresión
Control cardiológico Seguimiento constante
Cirugía Solo en casos muy severos y específicos

📌 Se evalúa caso por caso
No existen muchas cirugías efectivas para corregirlo.

 

💬 Mensaje final

El puente muscular es un problema real y a veces invisible.
No se ve en análisis simples.
No siempre se detecta a la primera.

Pero cuando hay síntomas, merece toda la atención médica.

Si algo se siente mal en tu corazón, no lo ignores.
Tu vida y tu tranquilidad valen cada estudio y cada consulta.

📚 Fuentes médicas confiables

  • Cleveland Clinic — Myocardial Bridging
    https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/24135-myocardial-bridging
  • Journal of the American College of Cardiology — Myocardial Bridging: Overview and Management
    https://www.jacc.org/doi/10.1016/j.jacc.2015.06.1309
  • Medscape — Myocardial Bridge
    https://emedicine.medscape.com/article/151961-overview

🫀 ¿Bradicardia? Señales de alerta y cuándo acudir al cardiólogo

💬 Mi experiencia con la bradicardia

 

Antes de que me pusieran el marcapasos, yo vivía cansada, mareada y con desmayos ocasionales, pero nunca pensé que fuera el corazón.
Si quieres conocer mi historia completa, te invito a leer:
👉 ¿Hubo síntomas?


¿Qué es la bradicardia?

 

El corazón suele latir entre 60 y 100 veces por minuto.
Cuando baja de 60, se considera bradicardia.

No siempre es peligrosa…
Pero si hay síntomas, puede ser una urgencia.


⚠️ Síntomas que SÍ son señal de alerta

 

  • Mareos o desmayos

  • Falta de aire con esfuerzos mínimos

  • Cansancio extremo

  • Náuseas o ganas de vomitar sin causa

  • Visión borrosa

  • Confusión

  • Presión baja

  • Palpitaciones irregulares

  • Desmayo + pulso bajo = ir a urgencias inmediatamente 🚑


🧠 ¿Por qué pasa la bradicardia?

 

Causas frecuentes:

  • Problemas en el sistema eléctrico del corazón

  • Enfermedades cardíacas congénitas
    (como en mi caso: puente muscular y arterias delgadas)

  • Medicamentos

  • Hipotiroidismo

  • Apnea del sueño

  • Desequilibrios como potasio bajo o alto

Solo un cardiólogo puede diagnosticar la causa real.


🩹 Tratamientos

 

Dependiendo del origen:

  • Ajuste de medicación

  • Tratamiento de la causa

  • Marcapasos si el corazón no puede mantener el ritmo
    (como en mi caso)


🆘 ¿Cuándo acudir al cardiólogo?  

 

Situación Acción recomendada
Pulso < 50 lpm + síntomas Consulta prioritaria
Pulso < 40 lpm Urgencias
Desmayo o dolor en el pecho Emergencia 🚑

Con un electrocardiograma, se puede detectar el problema en minutos.


💗 Mensaje final

 

El cuerpo susurra antes de gritar:
mareos, fatiga, visión borrosa…

Si algo se siente “mal” por dentro:
escúchate.
Ir al médico nunca es exagerar, es cuidarte. 🌸


📚 Fuentes médicas consultadas

Hubo síntomas?

👉 ¿Hubo síntomas antes de necesitar un marcapasos? Mi experiencia con la bradicardia y los avisos que no vi a tiempo.

Cuando me diagnosticaron bradicardia y me dijeron que necesitaría un marcapasos, una de las primeras preguntas que todos me hicieron (incluido mi Dr.) fue:

“¿Y no sentías nada antes?”

Yo dije que no pero ya con el tiempo y lo que me dijo mi Dr. La verdad es que sí, mi cuerpo hablaba… pero ni mis papás ni yo supimos teníamos idea de que fuera el corazón. Mi cardiólogo dice que debieron ponerme el marcapasos desde que nací, pero creo que antes no se tenía la cultura de ver que estaba pasando.

🚸 Señales que pasaron desapercibidas en mi infancia:

Yo siempre tuve la fama de ser floja, desde niña, mi mamá siempre platicaba que siempre pedía que me cargaran y decía “tachi, tachi” (pedía un taxi). Una vez que fuimos de vacaciones familiares (yo tenía como 8-9 años), tuvimos una caminata y tuve un evento, no podía respirar; recuerdo mucho que mi papá se estaba riendo de mí y todos estaban normal, esperando a que se me pasara, sólo mi mamá me decía que me calmara y respirara. Cuando íbamos de campamento con los scouts (yo estaba en las gacelas), también siempre me ponía mal. Mi hermana la mayor (que sólo me lleva un año justo), me hacía mucha burla porque cuando íbamos en la secundaria ellas jugaban basquet y yo siempre me quedaba sentada.
A veces me cansaba con solo subir las escaleras, otras sentía que el aire no me alcanzaba o me mareaba sin razón, me llegué a desmayar varias veces, se me bajaba mucho la presión (y hasta la fecha), me daban ganas de vomitar… Ese tipo de cosas eran parte de mi vida pero SIEMPRE pensé que era porque me faltaba condición, también yo creí que era floja…

Jamás pensé que fuera mi corazón.

Toda mi vida sentí ese tipo de “cosas” que ahora sé que eran señales.

El día que llegué a 28 latidos por minuto, fue el límite…

Mi cardiólogo-electrofisiólogo me dijo algo que siempre recordaré:

“el cuerpo se adapta a vivir con lo que tiene pero llega un momento en que ya no puede más y revienta”.

Eso fue lo que me pasó a mí, mi cuerpo aguantó 38 años hasta que ya no pudo sostenerme. 

 

💗 Gratitud, incluso hacia lo que no entendí antes

Hoy agradezco que mis papás no supieran lo que tenía.
Porque pude tener una infancia normal, libre.
Y ellos vivieron sin una preocupación más sobre mí.

Los marcapasos de antes tampoco eran como ahora…
Quién sabe cómo habría sido mi vida.

 

❤️ Reflexión personal

A veces pensamos que los síntomas tienen que doler para ser graves.
Pero el cuerpo avisa en susurros antes de gritar.
El cansancio extremo, la sensación de desmayo, los mareos… todos eso fueron  señales que ignoré.

Si algo aprendí de todo esto es que escuchar tu cuerpo puede salvarte la vida.
Ir al médico no siempre es exagerar, a veces es prevenir lo que puede ser irreversible.

 

 

👉 ¿Qué es un marcapasos y por qué se coloca?

Un marcapasos es un pequeño dispositivo médico que ayuda al corazón a mantener un ritmo adecuado cuando éste no puede hacerlo por sí solo. Funciona enviando impulsos eléctricos suaves para que el corazón lata de forma regular y con la fuerza necesaria para bombear la sangre al resto del cuerpo.

Se coloca para tratar diversas afecciones, incluyendo:

  • Ritmo cardíaco lento (bradicardia): Es la razón más común. El marcapasos ayuda a que el corazón no se detenga o no lata tan despacio.
  • Ritmo cardíaco irregular o rápido (arritmias): Puede usarse para controlar arritmias, tanto rápidas como irregulares.
  • Insuficiencia cardíaca: Ayuda a sincronizar las cámaras del corazón para que puedan bombear sangre de manera más eficiente.
  • Músculo cardíaco agrandado o engrosado: En casos donde esto dificulta el bombeo de sangre.

Esto puede causar síntomas como mareos, desmayos, cansancio extremo, dificultad para respirar o sensación de que el corazón late demasiado lento o se “pausa”.

El marcapasos actúa como un “asistente del corazón”: detecta cuando el ritmo baja demasiado y envía una señal para que el corazón vuelva a latir correctamente. En muchos casos, este dispositivo permite prevenir desmayos, complicaciones graves e incluso salvar la vida de la persona.

La mayoría de los marcapasos tienen 2 partes:

  • El generador contiene la pila y la información para controlar el latido cardíaco.
  • Las derivaciones las cuales son alambres que conectan el corazón al generador y llevan los mensajes eléctricos a dicho órgano.

Se implanta un marcapasos bajo la piel. Este procedimiento lleva alrededor de 1 hora en la mayoría de los casos. El generador también puede colocarse en el abdomen, pero esto es menos común.

 

Parte 2: El antes de la cirugía y el momento en que tuve que aceptar el marcapasos.

Después de escuchar al cardiólogo decir que necesitaba un marcapasos de inmediato, mi vida se detuvo por dentro. No lloré, pero sentí que algo se rompía en silencio, me quedé callada por un momento, en shock supongo pero eso era lo que seguía y con ello todo lo que conlleva. El dr nos explicó los tipos de marcapasos que hay y cuál era el que yo necesitaba. Ese día viernes 14 de octubre del 2017 me dieron el alta de un hospital para el lunes internarme en otro yell… Saliendo fuimos por mi bebé (que como les comenté lo tenían mi cuñados), fuimos a ver a mis papás para explicarles todo, el domingo fuimos a comer con mi familia (no sabíamos que iba a pasar) y preparamos todo lo de mi bebé porque al siguiente día iba a hospitalizarme. Antes de llegar a quirófano, tuve que enfrentar algo mucho más profundo que una cirugía: primero aceptar que iba a depender de un dispositivo para vivir y segundo, que iban a hacerme el cateterismo (antes de colocar el marcapasos) y no sabíamos con qué se iban a encontrar, no tuve miedo (y hasta la fecha no lo tengo), sólo pensaba…

Al siguiente día (lunes 16 oct 2017), ya estábamos listos… Mi hija que en ese entonces tenía 14 años y mi esposo, todo el tiempo estuvieron conmigo. En la tarde, llegamos al hospital y ya estaba mi cuñado con mi suegro esperándonos para darles a mi bebé (otra vez 💔) y yo entrar a internarme…

Martes 17 de octubre 2017, 7:30 am me bajan a quirófano y comienza todo, primero el cateterismo con un cardiólogo intensivista, ahí estaba también mi cardiólogo electrofisiólogo y todo el personal, detectan la “obstrucción” y los demás problemas y proceden a colocarme el marcapasos. Resultado del cateterismo:

1.- Puente muscular con obstrucción del 60% en la arteria descendente anterior (lado izq).

2.- Síndrome de arterias tortuosas (lado izq).

3.- Arterias del lado derecho del corazón más delgadas de lo normal.

4.- Bradicardia del nodo sinusal (marcapasos).

Qué significa??? Que sólo tuvo arreglo el punto #4 con el marcapasos, el punto #1, 2 y 3 no tienen arreglo, es un problema congénito y no hay cirugía para corregir eso. El marcapasos no me regresó a mi vida normal, mi problema principal es el puente muscular y ese no deja que mi corazón funcione normal y por lo tanto mi vida es muy limitada a pesar de haberme colocado el marcapasos. 

(*Qué es un puente muscular: es una arteria importante del corazón que pasa por encima del músculo cardíaco pero en mi caso está metida y con cada latido la aprieta, esto no permite que pase bien la sangre con cada latido y es peor en esfuerzos porque el corazón trabaja más y por lo tanto la ahorca más. Este no permite que el marcapasos funcione de manera normal como en cualquier persona después de haberle colocado un marcapasos).

Qué siguió???  A partir de ese momento dejar de cargar a mi bebé, dejar de manejar, no cargar cosas pesadas, no hacer esfuerzos, no hacer ejercicio, estar ajustando a cada rato el marcapasos, no levantar el brazo durante 4 semanas e ir con el psiquiatra a rehabilitación cardiaca mental y obviamente con medicamento de por vida…

Ese día no solo me pusieron un marcapasos; también me entregaron una nueva realidad que no podía cambiar. Descubrí que parte de mi corazón estaba atrapado en un puente muscular sin salida, y que, aunque el marcapasos podía ayudar, nunca volvería a tener la vida “normal” que conocía.

Salí del hospital con cicatrices visibles en el pecho… y otras invisibles en el alma: no cargar a mi bebé, no manejar, no hacer esfuerzos, vivir con revisiones constantes, ajustes del dispositivo, medicamentos psiquiátricos y un ritmo de vida que ahora dependía de límites.

No tuve miedo de morir. Pero sí tuve miedo de no saber cómo vivir así.

A partir de ahí, comenzó otra batalla: aprender a convivir con un corazón que late asistido, con una obstrucción que no tiene cura y con una vida que ya no era libre, sino delicadamente dosificada.

En lo que sigue de esta historia, les contaré cómo se vive cuando el diagnóstico no desaparece, cómo se llora cuando no se puede cargar a un hijo, cómo se respira cuando el pecho duele sin explicación… y cómo empieza, muy lentamente, el proceso de intentar encontrar calma dentro de un cuerpo limitado.

Disautonomía: síntomas, tratamiento y cómo vivir con esta enfermedad crónica

Disautonomía: síntomas, tratamiento y cómo vivir con esta enfermedad crónica

🌿 Qué es la disautonomía y cómo afecta la vida diaria

Vivir con una enfermedad crónica no siempre se ve por fuera, pero se siente cada día.
Una de las condiciones más invisibles —y a la vez más desgastantes— es la disautonomía, un trastorno del sistema nervioso autónomo que altera funciones vitales como la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal.

💗 ¿Qué es la disautonomía?

La disautonomía no es una sola enfermedad, sino un conjunto de trastornos que afectan el sistema nervioso autónomo —el encargado de controlar las funciones automáticas del cuerpo:

  • El ritmo cardíaco 💓
  • La respiración
  • La presión arterial
  • La digestión
  • La temperatura corporal

Cuando este sistema no funciona correctamente, el cuerpo deja de regularse como debería. Por eso, las personas con disautonomía pueden tener síntomas muy variables y difíciles de entender para los demás.

🌸 Síntomas más comunes

Los síntomas pueden variar de persona a persona, pero los más frecuentes son:

  • Mareos o desmayos al ponerse de pie.
  • Caídas de presión arterial o taquicardias repentinas.
  • Fatiga intensa incluso después de descansar.
  • Intolerancia al calor o al frío.
  • Náuseas, temblores o sensación de desmayo.
  • Dolor muscular, dificultad para concentrarse o “niebla mental”.

🌿 Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico suele ser complicado porque la disautonomía imita otras enfermedades.
Por eso, se realiza una valoración integral que puede incluir:

  • Pruebas de presión arterial y frecuencia cardíaca en reposo y al ponerse de pie.
  • Estudios de tilt test (prueba de mesa basculante).
  • Análisis de sangre y estudios neurológicos.

El tratamiento depende del tipo y la causa, pero generalmente incluye:

  • Medicamentos para estabilizar la presión o el ritmo cardíaco.
  • Hidratación constante y aumento de sal (bajo supervisión médica).
  • Ejercicio suave y controlado, según la tolerancia de cada persona.
  • Terapia psicológica o emocional, porque vivir con síntomas diarios puede ser desgastante.

Estos síntomas pueden aparecer sin previo aviso, y afectar la vida diaria, el trabajo y las relaciones personales.

💫 Vivir con disautonomía

Aprender a vivir con disautonomía requiere paciencia, autocuidado y comprensión.
Cada día puede ser distinto, pero aceptar los límites del cuerpo no significa rendirse.
Es importante escuchar las señales, descansar cuando se necesita y rodearse de personas empáticas.

💗 Y aunque es una enfermedad invisible, no estás solo.
Compartir la experiencia, informar y crear conciencia puede ayudar a que más personas comprendan lo que implica vivir con esta condición.